La llegada del COVID-19 ha significado todo un reto para las instituciones educativas en todo el mundo. Hoy más que nunca se hace evidente la necesidad de ofertas educacionales como la del Colegio Rochester, donde niños y adolescentes adquieren habilidades y conocimientos indispensables para enfrentar los desafíos del futuro.

Afortunadamente, la adaptación a clases virtuales se ha presentado como una solución por estos días. Para colegios más preparados como el Rochester, la tecnología es parte de su programa educativo desde hace más de 20 años, por lo que la transición ha sido completamente exitosa. Bajo la modalidad “Blended Learning”, los estudiantes se ven expuestos a experiencias mixtas donde puede existir o no apoyo de herramientas tecnológicas en el desarrollo de las clases. Los docentes se encuentran ya en su tercer y último año de certificación Apple Teacher, y todos los salones están equipados con Apple TV para realizar clases interactivas. Es por esto que los alumnos de todos los niveles están familiarizados ya con el uso de diversos dispositivos, e incluso utilizan plataformas en línea donde registran sus evidencias académicas. Los estudiantes cuentan con correos electrónicos personales y constantemente interactúan digitalmente con sus profesores si el proyecto lo amerita. Este aprendizaje previo ha sido clave en el éxito de la puesta en marcha del plan virtual de emergencia implementado a raíz de la contingencia mundial.

Desde el 18 de marzo, por medio de la plataforma Zoom y haciendo uso continuo de la plataforma interactiva “Schoology”, los estudiantes se conectan a diario con los docentes y sus compañeros de clase. El programa virtual ha sido diseñado bajo la misma estructura habitual de una clase dictada en el aula. Los estudiantes cuentan con un horario donde se contemplan tiempos de alistamiento, desarrollo y procesamiento. Sin embargo, la intensidad se ha reducido hasta en un 50% para salvaguardar la salud integral de los alumnos y así evitar la exposición excesiva a pantallas. Si bien el espacio físico para el aprendizaje se ha trasladado a los hogares, los profesores le recuerdan a sus estudiantes que aún hacen parte de una comunidad en donde todos pueden ser exitosos. Actualmente, el plan incluye múltiples actividades interactivas que van desde una clase de Desarrollo de Virtudes, hasta clases AP (Advanced Placement) tomadas por los estudiantes de Bachillerato.

El plan de Aprendizaje en Casa vigente fue diseñado por docentes y directivos para entregar una experiencia dinámica e innovadora. El Colegio Rochester cuenta, además, con un sistema de soporte tecnológico en línea ideado para resolver inquietudes de los padres. De esta forma, la institución busca reducir la ansiedad provocada por las consecuencias del virus y así ser un aporte en el cuidado de la salud física y mental de la comunidad escolar.

¡Una vez más el Colegio Rochester ha demostrado ser uno de los mejores colegios de Colombia! Estos son sólo algunos de los agradecimientos recibidos por estos días:

“¡Qué gran estrategia, coordinación y calidad en la comunicación ha tenido el Colegio para lograr el objetivo de virtualidad al 100%! Me siento orgullosa de ver el nivel de responsabilidad que le han dado a nuestros hijos con el plan virtual. Es un ejemplo a imitar, el trabajo en comunidad supera cualquier barrera y los problemas se vuelven oportunidades. Un reconocimiento a todos por su dedicación”.
Elsa Esperanza González, madre de familia de 10º

“¡La interacción con los profesores ha sido increíble! Mi hija está feliz, continúa haciendo ejercicio y clases de danza. En esta época de grandes pruebas para la humanidad estamos sacando lo mejor del ser humano. Nos hemos acercado a lo verdaderamente importante. Esta pausa ha sido buena para compartir en familia, ser creativos, resilentes y conscientes de tantas cosas que estamos haciendo mal y que podemos cambiar. Gracias de verdad, ¡el Colegio ha respondido increíblemente!”.
Nhora Martínez, madre de familia de 11º

Especial para Revista Edu.co